4a+t 31 2008En la actualidad, un gran número de proyectos en curso –sobre todo especulativos– necesitan alojar distintos usos a la vez. Esta concentración de distintas funciones bajo la misma estructura, como señala Steven Holl, es capaz de forzar los límites de la arquitectura “hasta deformar un tipo edificatorio puro”1. El auge actual de la alta concentración de funciones se alimenta en parte de la bonanza de las economías emergentes y del fortísimo incremento del precio del suelo en estos mercados, especialmente en China, durante los últimos 20 años. Esta situación ha llevado a los proyectistas a plantear de nuevo soluciones híbridas consistentes en la agregación de partes. El grado de concentración e hibridación es entendido como un método para activar el edificio, cada uno de sus usos y el tejido urbano que lo rodea.La historia específica de los híbridosLa idea de híbrido o edificio de usos mixtos no es nueva. A lo largo de la historia, densidad, precio del suelo y superposición de funciones han estado íntimamente relacionados. En la antigüedad, las ciudades-estado se confinaron en el interior de sus murallas para defender y definir la distinción entre lo civilizado y lo inexplorado2. En aquel momento, la mayor parte del transporte y movimientos de población se realizaba a pie. Por consiguiente, los espacios de trabajo, vivienda y comercio compartían lugar o se apilaban sin apenas distinción entre espacios o funciones. Es este contexto de limitación del espacio, cualquier nueva construcción o expansión implicaba anexión y superposición, y por tanto densidad. Los usos, en vez de situarse en lugares aislados de la ciudad, rellenaban cualquier hueco pendiente de la trama urbana, dando lugar a una única entidad híbrida en constante evolución.A lo largo de la historia, densidad, precio del suelo y superposición de funciones han estado íntimamente relacionadosVIGOR HÍBRIDO Y EL ARTE DE MEZCLAR
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